lunes, diciembre 6, 2021

¡EDUCACIÓN EN RIESGO! Maduro y su estrategia para derrumbar el conocimiento desde la escuela

Expertos en materia educativa aseguran que en el país no están dadas las condiciones para el regreso a clases, ni en las escuelas ni en las univeridades

Las imágenes de la destrucción de prácticamente todos los núcleos de la Universidad de Oriente son desgarradoras. El derrumbe del techo de uno de los pasillos de la Universidad Central de Venezuela, dolió en el alma. El anuncio de que los profesores universitarios ganan apenas entre cinco y 10 dólares al mes, es terrible.

Saber que este 25 de octubre abren las escuelas para el regreso a clases presenciales, produce miedo. Esto luego de más de un año de cierre, tras la llegada de la pandemia. Como no se sabe si en realidad hay condiciones para ello, esa certeza causa muchísimo temor.

Ambas situaciones, lo que ocurre en las universidades y en las escuelas es solo la demostración de una cosa. Según los expertos, se trata de la estrategia de la administración de Nicolás Maduro para destruir la educación. Es un proceso que ya lleva más de 20 años, desde que el chavismo llegó a Venezuela. Por lo tanto, la educación está en riesgo.

Lo está porque el Socialismo del Siglo XXI enfila sus baterías hacia la destrucción del conocimiento, que es libre, desde las aulas de clases.

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La intervención de las universidades

Luis Barragán, exdiputado de la AN  y profesor universitario, asevera que el chavismo ha logrado intervenir en todas las universidades del país.

-¿Cuál es la situación actual de las universidades en el país, desde el punto de vista estructural, docente y presupuestario?

-El régimen ha destruido a las universidades públicas y no tardará en hacerlo con las del sector privado. Va a supeditar a muy pocas sobrevivientes a sus intereses económicos inmediatos. Como institución, las ha intervenido a todas, abierta y encubiertamente, desconociendo la autonomía y la libertad de cátedra. También impidiendo las elecciones de conformidad con el artículo 109 constitucional y la Ley de Universidades.

Pero, incluso tomadas, ya no le interesa siquiera hacerlo con las absurdas sentencias 0324 y 047 que inventó. Aunque los sectores colaboracionistas apuestan por este desvergonzado camino de la indignidad, buscando acordarse con un oficialismo que los desprecia por serviles.

Como movimiento o fuerza social, ha logrado neutralizar y acallar al liderazgo universitario, con muy contadas excepciones. Ha logrado  inutilizar a las autoridades agremiadas, estudiantes y profesores. Ha manipulado a los obreros y empleados.

Para Barragán, “la opinión pública esperaba respuestas acordes a nuestras viejas tradiciones de lucha, ante la quema de la biblioteca de la UDO en Cumaná o el vulgar y reciente allanamiento de la UCV, so pretexto de sus remodelaciones”.

En este último caso, el docente dice que se trató de “un allanamiento propio de la naturaleza de este régimen socialista. Niega los recursos necesarios para el mantenimiento de la planta física y, una vez destruida, aun tratándose de un patrimonio cultural de la humanidad como la UCV, simplemente la invade con sus burócratas y contratistas. Violenta cerraduras, sin ni siquiera participarle a las autoridades universitarias”, lamentó.

Dijo que “a los problemas convencionales, deliberadamente cultivados por la usurpación, se suma  un déficit crónico presupuestario y fallas en la planta física. Además de la masiva deserción estudiantil y profesoral. A lo que se agrega la delincuencia común y política y los bajos salarios”, entre otros.

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Contra la noción de UNIVERSIDAD

Pero, para Luis Barragán, esto no parece ser suficiente para el madurismo. “Se impone otro problema de una superior e inevitable gravedad: la destrucción misma de la noción de universidad”.

Dice que el proceso se hace “a favor de la universidad comunal.  Y, aunque el ilegítimo Parlamento lo tiene agendado, no hace falta que sancione el proyecto tan inconstitucional de Ley de Universidades. Ha aprobado con sus roscas sindicales, el IV Convenio Colectivo. Este  consagra la comuna universitaria y le asigna tareas que poco o nada tienen que ver con los fines ético, académico y socio-político de la universidad auténtica, libre y republicana”.

Explica que “en tal contrato o convenio, implementado desde ya, prevé – por ejemplo – la creación de brigadas universitarias para defender al régimen. Las integra al circuito comercial de bienes y servicios público, supeditadas al aula virtual en un país de enorme brecha digital, por ejemplo”.

A su juicio, “esto es, militarizándolas, pedevalizándolas y conatelizándolas. Por ello, agudizada al extremo una crisis existencial de la universidad venezolana”.

-¿Logró aplicarse el pago de la nómina por la plataforma Patria?

-Es que ni siquiera actuaron las universidades en conjunto y cada una entregó dócilmente la data. Por ello,  el llamado sistema Patria se ha implementado, demostrando la ineficacia de los órganos gremiales como AVERU y FAPUV. Además de la claramente inexistencia de una confederación de estudiantes de alcance nacional.

Esta modalidad de pago a cuenta del poder central, trastoca instituciones fundamentales del derecho laboral, colectivo y administrativo. Nos permite conjeturar que, en un futuro próximo, el régimen lo extenderá a todo el sector privado.

Por eso, una junta de condominio o  el propietario de una ferretería le pagará a sus empleados a través del sistema Patria que decidirá hasta cuándo pagará así o hasta que el patrono directo lo despida.

-Respecto al regreso a clases presenciales ¿Se puede dar en este momento?

-Todo el país intuye o sabe que estamos en medio de una inmensa marea de coronavirus. Además, estrenando cepas, según la  opinión de los entendidos.

 Es ínfimo el porcentaje de los venezolanos efectivamente vacunados, los hospitales y las clínicas están abarrotados. Los costos del tratamiento de la COVID-19 son muy elevados, al igual que los servicios fúnebres.

Voces muy autorizadas llaman la atención sobre la ausencia de una política y de una disciplina pública para atajar la pandemia.

Es evidente que no existen las condiciones mínimas indispensables para un regreso a las clases presenciales en todos los niveles educativos. El profesorado no cuenta con ingresos para transportarse y menos comer.

Por mucho que el régimen estimule o aliente a los jóvenes, estos se desesperan por graduarse, apostillar e irse del país para escapar del socialismo.

-¿Se aplicó en el sector de educación superior algún plan de vacunación?

Que sepamos no hay sectores de la vida nacional que sean objeto de un plan específico de vacunación y de seguimiento pandémico. Las universidades no son la excepción como sí pueden serlo los prohombres del régimen y sus familiares, el partido hegemónico y sus colectivos armados, etc.

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Lucena… ministra

Hace pocos días, Nicolás Maduro anunció la sustitución de César Trompiz como ministro de Educación Universitaria. En su lugar colocó a la expresidenta del CNE, Tibisay Lucena.

En este sentido, Barragán dijo que se trató de una “destitución sorpresiva”. La misma genera “algunas expectativas para las elecciones universitarias postergadas por muchos años”.

“No podemos hacernos ilusiones sobre el destino de nuestras casas de estudios. Ahora, están en manos de las personas que es artífice de los grandes fraudes electorales del presente siglo en Venezuela”, alertó.

Señaló que Trompiz “cumplió  fielmente con el objetivo de destruir a la universidad venezolana”.

Dice que con Lucena se implementará “a cabalidad la IV Convención Colectiva que consagra a la universidad comunal, dócil, quincallera y militarizada”.

Escuelas en el piso y sin condiciones

Una vez hecho el llamado al regreso a clases presenciales, desde distintos sectores alertan sobre los riesgos de este hecho.

Gricelda Sánchez, es educadora y presidenta de la Asociación Civil para la Formación de la Dirigencia Sindical (FORDISI). Sobre este llamado, lo primero que dijo es que “la educación en Venezuela se encuentra en el piso”.

“No existen las condiciones para que los jóvenes puedan volver a las aulas”, dijo. Durante la pandemia ni el ministerio ni Maduro  “generaron una política pública que les permita a los estudiantes seguir avanzando”.

“No se han invertido en equipos tecnológicos y las infraestructuras de los centros educativos cada vez son más deplorables”, manifestó, en entrevista publicada por Provea.

Sánchez expresa que en algunos en estados, como Miranda, los docentes tienen que caminar hasta 15 kilómetros para poder asistir a las aulas. A esto se le suma la hiperinflación, “por lo que muchos padres no cuentan con los recursos para comprar la lista de útiles escolares”. Alerta que en Venezuela existe una deserción escolar muy grande. Mientras que “ 80% de los centros educativos no cuentan con el Programa de Alimentación Escolar (PAE)”.

La educadora señala que en Venezuela no hay “voluntad política para resolver los problemas educativos. En algunas escalas salariales como la del “docentes uno” los educadores ganan menos de 10 dólares mensuales, con más de veinte años de servicio”.

Sánchez asegura que la actual Ministra de Educación, Yelitze Santaella, no ha resuelto ningún problema.

“Tampoco se ha avanzado en la vacunación contra la COVID-19 del sector. Mientras, se quieren usar vacunas experimentales como la Abdala  no ha sido aprobada por la Organización Mundial de la Salud. Menos de 50% de la población docente no ha sido vacunada”, ratificó.

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