domingo, septiembre 19, 2021

¿DECAYÓ EL INTERÉS DE EE.UU.? Así llega la oposición a la segunda ronda del diálogo en México (+Análisis)

Según analistas consultados por El Nuevo Herald la oposición llega debilitada a la nueva etapa del diálogo y ha pasado de querer la salida de Maduro a aceptar participar en las elecciones

Líderes de la oposición venezolana se reúnen este viernes con representantes de Nicolás Maduro en México. Es la segunda ronda de negociaciones que busca poner fin a la crisis política del país. Pero el terreno de juego parece inclinarse a favor de los gobernantes en Caracas ante la visible debilidad de sus adversarios. Además, hay señales de que Washington ya no le presta tanta atención al tema.

Así lo concluyen analistas consultados por el diario El Nuevo Herald, donde destacan que «el debilitamiento de la oposición puede verse en el cambio de sus objetivos. Estos pasaron de querer que Maduro abandone Miraflores a conseguir acceso a las venideras elecciones regionales.

Los expertos señalan que «el cambio también refleja una menor influencia interna de Juan Guaidó. El opositor todavía es reconocido por Estados Unidos y otros países como el presidente legítimo de Venezuela. Pero, «su agenda ha sido desplazada por la de otros grupos de la oposición más interesados en participar en las elecciones regiobales», dijeron.

“Lo que está sobre la mesa aquí [en México] son las condiciones para estas elecciones estatales y locales. Además hay otras cosas que el régimen quiere, principalmente tener acceso a parte del dinero en el extranjero. También que se levanten algunas de las sanciones”, dijo Elliott Abrams, exrepresentante especial de Estados Unidos en Venezuela.

“Si esta elección resulta ser un completo fiasco, como es completamente posible, será un muy mal comienzo para quienes piensan que las elecciones son la forma de sacar a Maduro”, dijo.

Este exfuncionario de la Casa Blanca, durante dos año,s encabezó los esfuerzos de la administraciónde Donald Trump para aislar y ejercer presión diplomática sobre Maduro.

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No le pone atención

Abrams argumenta que la administración Joe Biden no está prestando actualmente el mismo grado atención a Venezuela. Esto debilita a la oposición en la mesa de negociaciones. «Washington debería jugar un papel mucho más activo frente a Maduro y debería exigir un asiento en esa mesa», expresó.

“Bajo la administración anterior, había un representante especial en Venezuela con una oficina, con personal, y había una Oficina de Asuntos Venezolanos en la oficina de América Latina. Ahora, la oficina de representación especial se ha disuelto y la semana pasada se disolvió la oficina de Venezuela”, advirtió Abrams.

“Todo esto es una reducción de la atención, una reducción de la energía. Ahora ¿Quién va a representar a Estados Unidos en la Ciudad de México?”, preguntó.

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Señales de debilidad

Hay otra muestra de la menguante influencia de Washington en la mesa de negociaciones. Esta recae sobre el hecho de que el representante diplomático de Guaidó en Washington, Carlos Vecchio, fue retirado del equipo de representantes de la oposición. El argumento del madurismo era que «él era demasiado hostil y radical».

La oposición hasta ahora ha cedido unilateralmente a una serie de demandas introducidas por Maduro. Eso en sí mismo es una señal de debilidad, pero eliminar a Vecchio es particularmente dañino para la oposición en la mesa, dijo Antonio De La Cruz, director ejecutivo de la consultora Inter American Trends, con sede en Washington.

“La presencia de Vecchio es el elemento que otorgaba a la mesa de negociación un canal de comunicación directo con Washington. Estados Unidos sigue siendo un aliado. Pero que uno de los negociadores hable directamente con EE.UU. no es lo mismo que tener a los negociadores hablando con Estados Unidos a través de intermediarios. Vecchio es alguien que tiene acceso directo al Departamento de Estado y a los líderes del Senado”, dijo De La Cruz.

Hasta ahora, las negociaciones han deambulado por un rumbo muy diferente a la propuesta hecha inicialmente por Guaidó en mayo. En ese entonces dijo que era necesaria para “salvar a Venezuela” de su peor crisis de la historia.

La idea en ese momento era negociar una hoja de ruta para unas elecciones presidenciales “libres y justas” supervisadas por la comunidad internacional.

El proceso, que asomó la posibilidad de un eventual levantamiento de sanciones estadounidenses, también buscaba llevar a Maduro a permitir el ingreso de ayuda humanitaria internacional. Además de vacunas contra la COVID-19, así como la liberación de todos los presos políticos. A esto se suma el regreso seguro de los exiliados políticos.

Al plantear la idea de un nuevo diálogo, Guaidó admitió que “nadie se fía de la dictadura”. También rechazó de plano la posibilidad de realizar futuras elecciones bajo el control del actual Consejo Nacional Electoral (CNE).

La administración Biden, entre tanto, dijo que continúa reconociendo a Juan Guaidó como el presidente interino de Venezuela.

“En términos del proceso de negociación, hemos tenido muy claro que lo que queremos son pasos ambiciosos, concretos e irreversibles que muevan al país hacia elecciones libres y justas”, dijo a McClatchy un alto funcionario de la administración.

“No vamos a imponer condiciones sobre eso, creemos que es un proceso venezolano. Pero hemos dejado en claro que, en términos de las sanciones de Estados Unidos y de la presión de Estados Unidos, que aumentaremos la presión si vemos que hay pasos lejos de elecciones libres y justas, y aliviaremos la presión si hay un movimiento hacia elecciones libres y justas. Y creo que es una propuesta básica ”, agregó.

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