domingo, julio 5, 2020

Parque Nacional Canaima: «En peligro de extinción por una Fiebre del Oro»

Las operaciones mineras en el sur del estado Bolívar llevan a más devastación, específicamente en el Parque Nacional Canaima (CNP), sumado a esto, el daño grave que le hacen a las culturas nativas pemonas

Malas condiciones ambientales, persecución de las comunidades indígenas y saqueos de las riquezas del país son solo algunas de las tantas denuncias que ponen sobre el sur del estado Bolívar.

El más reciente informe de World Heritage Watch (WHW), organización que proporciona información sobre el patrimonio en peligro a la UNESCO que los países no reportan, informó sobre lo que ellos llaman “la Fiebre del Oro” y la repercusión que está teniendo sobre el impacto negativo en el Parque Nacional Canaima (CNP), Patrimonio de la Humanidad.

Según el informe, varios estudios han demostrado la destrucción de al menos 521 hectáreas del ecosistema en estas zonas del sur de Venezuela, entre los cuales el oro está siendo extraído por medio de técnicas semi-mecanizadas, y el uso de mercurio, un metal altamente tóxico.

Además, más de 20 fábricas flotantes o «balsas mineras» están devastando el fondo de los ríos cristalinos en las cercanías del Salto Ángel.

Esta “Fiebre del Oro” ha sido denunciada en reiteradas oportunidades y es aprobada por el régimen venezolano a través de una política nacional que promueve la minería extractiva, conocida como el «Arco Minero del Orinoco», promulgada en 2016 violando la Constitución de Venezuela.

“Los escenarios futuros para el Parque Nacional Canaima no son alentadores, porque no hay autoridades ambientales presentes en el campo, ni hay voluntad política o gobernanza legal para ocuparse de las operaciones mineras»

World Heritage Watch

Las operaciones mineras en el sur del estado Bolívar llevan a más devastación, específicamente en el Parque Nacional Canaima (CNP), sumado a esto, el daño grave que le hacen a las culturas nativas pemonas.

“Los escenarios futuros para el Parque Nacional Canaima no son alentadores, porque no hay autoridades ambientales presentes en el campo, ni hay voluntad política o gobernanza legal para ocuparse de las operaciones mineras. Esto lleva a la expectativa de una mayor devastación del parque, una de las áreas naturales más extraordinarias del planeta, así como graves daños a la cultura nativa del pueblo Pemón”, reza el documento.

Dayana Krays
Dayana Krays
@dayanakrays

Más leídos

Sigue leyendo ↓ ↓