viernes, septiembre 24, 2021

«La mata y dice que fue un suicidio», denuncia familia de colombiana muerta en Cartagena

Este fin de semana se conoció la muerte de Laura Melisa Caballero, al parecer por suicidio. La familia niega la versión dice que fugitivo estadounidense la mató

Tras conocerse la muerte de la joven Laura Melisa Caballero en un edificio del sector turístico de Bocagrande en Cartagena, varias versiones han aparecido al respecto.

La más reciente se relaciona con la denuncia hecha por el padre de la víctima en el sentido de que su hija fue drogada y asfixiada.

Y responsabiliza a un fugitivo estadounidense de asesinarla.

Laura Melisa Caballero Montaño, de 23 años, fue hallada muerta el pasado sábado 14 de agosto en la habitación 13 B del edificio Calamarí.

Según los familiares de la joven las primeras versiones sobre las causas de la muerte no son ciertas y desmienten lo dicho por la Policía de Cartagena.

Dicen que ella no se suicidó. Daniel Caballero, padre de la víctima, señala que fue asesinada por un ciudadano norteamericano.

Dice que el hombre llevó a su hija con engaños al apartamento. Allí la habría drogado y luego asfixiado.

“Mi hija fue asesinada en Cartagena, en el apartamento de un norteamericano. Ella tuvo la mala fortuna y se cruzó en el camino con este hombre que la drogó. Ella murió en el apartamento del criminal: la drogó y luego la asesinó”, aseguró. Caballero.

Según este hombre, la versión del suicidio fue la que el presunto asesino quiso mostrar para poder huir de la escena del crimen.

Al respecto el coronel Jorge Albeiro Carrillo Delgado, comandante  (e,) de la Policía Metropolitana de Cartagena, le dijo a El Tiempo que la muerte de la joven se produjo por suspensión.

Y que la persona que se encontraba con ella en el apartamento está plenamente identificada, que se encuentra en Cartagena y que las autoridades saben de su paradero.

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¿Engañados?

El padre de Laura Melisa relata que la joven había llegado a Cartagena el primero de julio.

“Mi hijo trabaja con negocios internacionales y ejerce de manera privada en Cartagena. Él había viajado a Bogotá y quiso que su hermana lo acompañara unos días en Cartagena”, añade el padre.

En medio del ambiente laboral los hermanos Caballero Montaño conocieron al hoy señalado, por la familia de asesinar a la joven.

“Este hombre se ganó la confianza de los dos porque tiene conocimientos en negociaciones con bolsas internacionales como Nueva York y Londres a través de internet, con la moneda bitcoins. Esta fue la carnada con la cual le endulzó el oído a mi hija a quien le interesó conocer sobre este mundo de los negocios por internet”, asegura el Caballero. 

Y agrega: “mi hija no tenía ningún motivo para suicidarse. Nunca tuvo ningún antecedente que pudiéramos pensar que atentara contra su vida. Al contrario, era una niña feliz… tenía amor por la vida”

Dijo que el norteamericano se ganó la confianza de sus hijos y ella comenzó a ir a ese apartamento.

“Él la drogó y la dejó inmovilizada para defenderse. En la necropsia se encontró que ella no tenía ni rasguños, ni moretones. No mostraba que ella intentó defenderse, no había tejido de piel debajo de las uñas, que mostrara que ella luchó. A ella la tomó en total estado de indefensión y drogada. Estando en esa condición le produjo asfixia mecánica con una toalla”, denuncia.

El estadounidense tiene antecedentes




El padre de la víctima también señala que este hombre “tergiversó todo, diciendo que se trataba de una prostituta que se drogó, se enloqueció y se suicidó, también que el crimen fue en medio de un triángulo de amor”.

Según el padre, el presunto homicida ya habría sido condenado en los Estados Unidos a 24 años de cárcel. Sin embargo, como reo ausente se refugió en Colombia.

La joven estudiaba lingüística y le apasionaban los idiomas, hablaba perfectamente el inglés.

“Mi hija no tenía ningún motivo para suicidarse. Nunca tuvo ningún antecedente que pudiéramos pensar que atentara contra su vida. Al contrario, era una niña feliz, que no le faltaba nada: “Sus sueños eran vivir, estudiar y progresar”, concluyó el padre.

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