jueves, junio 17, 2021

La guerra por el poder entre El Aissami y José Pinto llevó a la cárcel al líder de los Tupamaros

Colectivos defienden al líder del MRT y aseguran que hubo una infiltración de «la derecha» que afecta al moviemiento

Que el líder tradicional de los Tupamaros, José Pinto esté en la cárcel acusado de asesinato no es de gratis. Hay una razón: una guerra por el poder, nada más y nada menos que con Tareck El Aissami.

La periodista Sebastiana Barráez relata, para el portal Infobae, que no se trata solo de la caída de un hombre poderoso entre los grupos armados que han respaldado a la revolución bolivariana. Es una jugada tras la cual está Tareck El Aissami, ministro del Petróleo, en su avance por el poder. “Aissami convenció a Hipólito (Abreu, ministro de Transporte del régimen, miembro del MRT) para que le quitara el Partido a Pinto. Ahí empezó la pugna”, relata un colectivo.

El Movimiento Revolucionario Tupamaro (MRT) nace en los años 80 y se convierte en la génesis de los colectivos que surgieron en Venezuela, especialmente en el 23 de Enero, poulosa barriada de Caracas. Su líder más visible ha sido su secretario general José Tomás Pinto Marrero, de 67 años.

Luego de perder el partido, Pinto apareció implicado en el asesinato de un menor de 16 años en el estado Vargas.

«El problema es que Pinto se puso a amenazar con soltar la lengua de los negocios en el Ministerio y por eso lo callaron de una. Imagínate, eso pasa con él que se creía intocable y rodó, pero quedará como un capítulo más de la pauperización de la política venezolana”, informó el colectivo.

Destaca que “los tupas no son lo de antes” y relata que desde que Alberto El Chino Carías se les abrió, “quedaron sin brazo operativo y con poco poder de fuego”. A juicio de este líder colectivo “quizá por el tiempo y los años Pinto se dedicó a hacer negocios y se distanciaron de los Colectivos. Se quedaron con pequeños grupos de escoltas”.

Considera que “su peor error fue que se le entregó al Partido Socialista Unido de Venezuela, distanciándose de los otros partidos que tienen algún peso político y de masas. Lo está pagando caro. De paso están dejándole claro a todos, que el poder es del PSUV y no van a compartir con más nadie”.

Su caída

La caída de Pinto se concretó luego del 13 junio. Ese día Pinto Marrero publica: «Es hora para desenmascarar los intentos genocidas del sector de Hipólito Abreu quienes han llegado a los extremos de la derecha desestabilizadora, pido al tribunal disciplinario sacar el audio donde este señor renunció al partido y busca destruirlo».

Y luego escribió: «la intención de los conspiradores es clara, montamos el falso positivo para atacar moral y físicamente, obtener una declaración para judicializar, campaña mediática, nos apoderamos del partido y lo entregamos como franquicia, hay muchos actores en esto y muy pronto saldrá».

Oswaldo Rivero, alias “Mango”, sale en defensa de Pinto Marrero. Así es como el 15 de junio publica un hilo destacando que son una organización de izquierda, que seguirá luchando junto al pueblo. “No caeremos en la trampa de la derecha infiltrada en este proceso, no podrán ponernos en la acera del frente. Seguiremos luchando contra los poderosos económicos”.

Es por demás bastante significativo el punto cinco: “El movimiento revolucionario no es franquicia de hamburguesa, es una organización revolucionaria, por lo tanto esto no lo decide ni ministerio, ni institución burócrata”. Y finaliza diciendo: “El linchamiento moral contra nuestra organización continuará, lo sabemos vendrán ataques contra el MRT”.

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