jueves, julio 29, 2021

EXMILITARES COLOMBIANOS, asesinos del presidente de Haití

El mundo entero quedó conmocionado con la noticia del asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse. 12 disparos dejaron a un país en la anarquía total. Pero la sorpresa fue aún mayor al conocerse que detrás de este crimen tan atroz están exmilitares colombianos

El asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, le puso más gasolina a la candela para que se avivara y profundizara las turbulencias políticas y sociales en ese país.

Según expertos que hablaron a la BBC Mundo, el magnicidio es el último hito de un país desestabilizado por una profunda crisis, donde la “hegemonía del crimen” es el pan nuestro de cada día.

Un informe del Centro de Análisis e Investigación en Derechos Humanos (CARDH), explica que sólo en junio en la capital haitiana, “asesinaron a más de 150 personas, entre ellos 30 policías”.

Además, “200 personas las han secuestrado sólo en la zona metropolitana de Puerto Príncipe”.  

Con el incremento de la delincuencia, la concatenación de desastres naturales que por más de una década tienen al pueblo haitiano sumido en la miseria, el hambre y las enfermedades, se podía prever que criminales internos se atrevieran a un hecho de esta magnitud.

Sorpresa para el mundo

Pero las primeras investigaciones han sorprendido al mundo entero. El asesinato lo perpetraron exmilitares colombianos, uno de ellos el mejor preparado en las fuerzas élites del Ejército de Colombia.

Para el exembajador de Venezuela en la ONU, Milos Alcalay, “es terrible” la forma como se ejecutó el magnicidio. Considera “muy grave” para el continente americano que quienes perpetraran este atroz crimen sea en su mayoría colombianos.

Esto pone a la diplomacia del hermano país en un terreno minado que tiene al gobierno colombiano moviendo a los mejores equipos de investigación para esclarecer esta situación.

El presidente colombiano, Iván Duque, se comunicó con el primer ministro haitiano, Claude Joseph, y le ofreció «toda la colaboración», incluyendo una misión de inteligencia en Haití, para dar con «los autores materiales e intelectuales del asesinato».

Cómo ocurrió

Jovenel Moïse recibió 12 impactos de bala la madrugada del 7 de julio, cuando un grupo armado irrumpió en su residencia en Puerto Príncipe. Su esposa Martine Moïse está herida de gravedad.

“Esta mañana mismo, a la una de la mañana, 7 de julio, un grupo de personas no identificadas, que hablaban en español e inglés, asesinaron al presidente de la República. El presidente ha muerto a causa de sus heridas”, dijo el primer ministro Joseph en un comunicado.

Medios locales daban por muerta a la primera dama, pero horas después el embajador de Haití en República Dominicana informó que Martine la trasladaron en una aeronave a un hospital en Miami, Estados Unidos.

La hija de la pareja estaba en la misma estancia que sus padres en el momento del ataque. Pero consiguió esconderse en la habitación de su hermano, quien también resultó ileso.

El diario “Le Nouvelliste” publicó las declaraciones del  juez Carl Henry Destin, quien confirmó que el cadáver de Moïse “tenía doce orificios”. Los mismos corresponden a “armas de gran calibre y también de 9 milímetros”, explicó.

“Lo encontramos acostado boca arriba, pantalón azul, camisa blanca manchada de sangre, boca abierta, ojo izquierdo perforado. Vimos un agujero de bala en la frente, uno en cada pezón, tres en la cadera, uno en el abdomen”, relató el juez de paz.

Los capturados

La policía haitiana informó que el grupo que perpetró el magnicidio está conformado por 28 hombres, entre ellos 26 colombianos y dos estadounidenses de origen haitiano, reseño la agencia AFP. 

Un total de 19 personas, entre ellas 17 colombianos y dos estadounidenses, han sido arrestadas por su implicación en el asesinato.

De los 17 colombianos, la policía haitiana ultimó a dos de ellos, tras un operativo que inició horas después de conocerse la muerte del presidente del país más pobre del continente americano.

Lea también: EN CLAVES: el turbulento gobierno del presidente de Haití que terminó en su asesinato

Taiwán informó el viernes que 11 presuntos miembros del comando irrumpieron en su embajada en Puerto Príncipe en un intento de huir, pero fueron detenidos por la policía.

Los últimos dos colombianos arrestados, según la agencia EFE, los capturaron personas en Puerto Príncipe y se los entregaron a la Policía en la comisaría de Pétion-Ville, en la capital haitiana.

Los colombianos detenidos

En un comunicado, las autoridades de Haití publicaron la lista de los 19 colombianos detenidos.

Entre ellos Germán Alejandro Ribera García, John Jader Andela, Neil Cáceres Durán, Alex Miyer Lástima, Carlos Giovani Guerrero Torres, Ángel Mario Yacce Sierra, Jheyner Alberto Carmona Flórez.

También están, Francisco Eladio Uribe Ochoa, Nacer Franco Castañeda, Enalder Vargas Gómez, John Jairo Suárez Alegría, Alejandro Zapata Giraldo y John Jairo Gómez Ramírez.

Además, Víctor Albeiro Pineda Cardona, Manuel Antonio Grosso Guarín, Juan Carlos Yepes Clabijo, Edwin Blaunicet, James Solages y Joseph Vincent.

Las autoridades haitianas todavía buscan a seis supuestos integrantes del comando, compuesto por 28 personas, y que están en paradero desconocido.

En el documento que fue difundido en los medios locales, la Policía pidió la colaboración de la población para capturar a los seis fugitivos y entregarlos a la justicia.

«La colaboración de la población es de suma importancia en la localización de estos matones para que la Policía Nacional pueda tenerlos bajo su control y remitirlos a un tribunal competente para responder por sus actos», afirma la nota.

La cabecilla, el mejor preparado

La tarde de este jueves salió a la luz pública el nombre de Manuel Antonio Grosso Guarín, quien según investigaciones del diario El Tiempo es uno de los «militares mejor preparados del ejército colombiano».

Presumen es el cabecilla de este grupo de 26 colombianos que perpetró el crimen. Salió de Bogotá el 4 de junio hacia República Dominicana junto a otros tres exmiembros del ejército.

Grosso Guarin estuvo de turismo en República Dominicana antes de irse a Haití. Foto: Cortesía

Según información suministrada por AFP, Grosso Guarin, estuvo en el ejército colombiano hasta el 2019, no se conoce si renunció o fue expulsado.

El informe que detalla el diario El Tiempo dice que este ex militar recibió «entrenamiento del comando especial, con instructores estadounidenses. Y, en 2013, estaba asignado al Grupo de Fuerzas Especiales Antiterroristas Urbanas”.

Grosso Guarin estuvo de turismo en Punta Cana, incluso en su Facebook publicó fotos en Faro Colón y el 6 de junio junto a otros tres exmilitares cruzó la frontera con Haití.

Dos vuelos y un solo destino

El gobierno de Colombia en rueda de prensa presentó avances de la investigación que se realiza a los exmilitares colombianos involucrados en el magnicidio.

Según explicó el Director de la Policía Nacional de Colombia, general Jorge Luis Vargas Valencia, en dos vuelos salieron los exmilitares colombianos.

Asimismo, indico que las labores de inteligencia para perpetrar el magnicidio duraron 32 días y que las aerolíneas involucradas en los traslados están siendo investigadas.

Los exmilitares Alejandro Rivera García y Duberney Capador Giraldo, viajaron en Copa Airlines a Panamá y luego a República Dominicana el 6 de mayo.

El 10 mayo, asegura, estos exmilitares salieron de Santo Domingo a Puerto Príncipe.

Por Avianca a Punta Cana el 4 de junio salieron, Víctor Alberto Pineda, Manuel Antonio Grosso Guarin, Jhon Jairo Ramírez, Jhon Jairo Suarez y Germán Alejandro Rivera García.

También salieron, Maiger Franco Castañeda, Ángel Mario Yarce Sierra, Carlos Giovanny Guerrero, Francisco Eladio Uribe Ochoa y Alejandro Giraldo Zapata.

El 6 de junio estos últimos salieron de República Dominicana a Haití por el puesto fronterizo Carrizal, ubicado en Elías Piña.

Exportación de mercenarios

Expertos aseguran que la participación de mercenarios colombianos en el magnicidio puso en evidencia “un lucrativo mercado transnacional”.

El investigador de fenómenos criminales de la Universidad de Illinois en Chicago, Jorge Mantilla, dijo a la AFP que en términos de guerra irregular, «el soldado colombiano está capacitado, tiene experiencia en combate y además es una mano de obra barata».

El coronel John Marulanda, presidente de la Asociación Colombiana de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares (Acore), en entrevista con W Radio, aseguró que miles de soldados se retiran por falta de posibilidades de ascenso, fallas de conducta o porque cumplen 20 años de servicio.

“Cada año salen de nuestras filas del ejército entre 15.000 y 10.000 soldados (…) es un universo humano muy difícil de controlar».

Reiteró que en las Fuerzas Militares de Colombia, donde hay aproximadamente 220.000 uniformados, muchos se retiran jóvenes y con pensiones bajas.  

“Eso los hace presa de oportunidades económicas mejores», dijo el oficial en retiro.

Para Marulanda lo ocurrido en Haití es un «caso típico de reclutamiento» de exmilitares colombianos por parte de empresas privadas para adelantar operaciones en otros países.

$2.700 por matar al presidente de Haití

Las autoridades colombianas también informaron la mañana del viernes en rueda de prensa que habría cuatro compañías involucradas en el asesinato.

La pareja de Francisco Eladio Uribe, uno de los colombianos capturados, aseguró que una empresa le hizo a su esposo una oferta de 2.700 dólares por unirse al comando.

 

Uribe se retiró del ejército en 2019 y se encuentra vinculado a un proceso judicial por el escándalo conocido como «falsos positivos».

Este escándalo es el de los militares que ejecutaron a más de 6.000 civiles entre 2002 y 2008 para hacerlos pasar como bajas en combate a cambio de beneficios.

El exmilitar que lo salva el COVID-19

El medio colombiano BluRadio publicó unos audios que evidencian cómo se llevó a cabo el proceso de reclutamiento.

Los audios son presuntamente de un hombre, también militar retirado, que habrían reclutado para la misión en Haití y que no pudo viajar porque dio positivo a coronavirus

Explica que los militares, cuando los fueron a contratar, el único requisito que le exigían era el pasaporte.

Pero aclara que en ningún momento les habrían dicho que misión iban a realizar en Haití.

“Me llamaron y a gente que estuvieran en la Agrupación de Lanceros y en las unidades especiales. (…) No pidieron nada, solo que llevaran el pasaporte, (…) y que la misión allá la decían. (…) Gracias a Dios me enfermé, sino hubiera arrancado para allá”, dijo el exmilitar.

¿Y la seguridad del presidente de Haití?

Otra versión toma fuerza en el país caribeño de 11,2 millones de habitantes, la del golpe de Estado.

Un senador colombiano dijo a los medios locales que para él los colombianos no asesinaron al presidente de Haití, sino que lo hizo la misma seguridad del mandatario asesinado.

Esta versión asegura  que los militares colombianos fueron contratados para ayudar en la lucha contras las bandas criminales en los barrios populares de ese país.

Lo cual no es descabellado, pues el informe del Centro de Análisis e Investigación en Derechos Humanos en Haití dice que “más de 17.000 personas han tenido que ser desplazadas desde el comienzo de junio por los enfrentamientos en barrios como Martissant y Delmas, en la entrada sur de la capital.

Lo cierto es que esta otra hipótesis que se maneja es que los colombianos llegaron a la casa de Jovenel Moïse poco después de que fuera asesinado, y lo que hicieron fue ayudar a rescatar a la primera dama y a los hijos.

Seguridad para evitar el caos

El exembajador Milos Alcalay considera que Naciones Unidas debe intervenir inmediatamente para evitar el caos en Haití, asediado por las bandas criminales que siembran el terror, asesinatos, secuestros y violaciones en Puerto Príncipe.

“Lo más importante es este momento es tratar de darle seguridad a los haitianos, no sólo por la angustia que genera que el presidente lo asesinaron, sino que Naciones Unidas trate de coadyuvar y trabajar para encontrarle solución a los diversos problemas políticos, sociales y económicos del país”, dijo en entrevista a Impacto Venezuela.

Dos días después del asesinato del presidente Moïse, Haití pidió a Estados Unidos y la ONU el envío de tropas para proteger sus puertos, aeropuerto y otros sitios estratégicos.

«Pensamos que los mercenarios podrían destruir alguna infraestructura para crear caos en el país», dijo a la AFP el ministro de elecciones, Mathias Pierre.

«Durante una conversación con el secretario de Estado de Estados Unidos y la ONU hicimos esta solicitud», agregó.

El Departamento de Estado y el Pentágono confirmaron haber recibido una solicitud de «asistencia de seguridad e investigación» y dijeron estar en contacto con Puerto Príncipe, pero no especificaron si se desplegarían tropas militares.

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