martes, mayo 18, 2021

Estado Comunal: el “adefesio” rechazado en el 2007 que Maduro quiere imponer con su Asamblea

La reforma de la Constitución que Hugo Chávez perdió en el 2007 incluía la imposición del Estado Comunal como “forma de gobierno”. Nicolás Maduro pretende que su Asamblea Nacional redacte las leyes que darán al traste con las formas de gobierno que conocemos hasta el momento

Tuvieron que pasar 14 años para que la sombra del Estado Comunal volviera a proyectarse sobre Venezuela. Todo, mientras en nuestro país nos preocupamos por sobrevivir a la crisis y a la pandemia.

El madurismo avanza en la creación de ese “Estado” que, según los expertos, es “un adefesio” que acabará con una de las conquistas más grandes de la democracia: la descentralización.

El Estado Comunal trató de imponerse en la reforma de la Constitución que Hugo Chávez perdió en el 2007. Luego, en el 2010, nacieron las comunas y los consejos comunales, formas de “gobierno” que ya existen, pero aún no alteran el funcionamiento de las gobernaciones y alcaldías.

Pese a que hay miles de comunas y consejos comunales constituidos e incluso tienen una ley que las rige, su influencia no va más allá del ámbitos locales. A decir de los expertos consultados, la imposición del Estado Comunal, acabaría precisamente con la división de nuestro territorio como lo conocemos.

¿Cómo se reanudó todo?

Con las elecciones del 6 de diciembre del 2020. Estas derivaron en el nacimiento de una Asamblea Nacional dominada por completo por el Psuv.

Este Parlamento, recibió en enero, varias leyes, entre ellas la de las Ciudades Comunales y la del Parlamento Comunal. Ambas han sido aprobadas en primera discusión y están en proceso de consulta.

Un ardid

El Estado Comunal “es un ardid más del régimen. Han tratado de implementarlo desde que Chávez fracasó con la reforma constitucional que pretendió consagrarlo”, dijo el exdiputado Luis Barragán.

Recordó que, desde ese año, hicieron “leyes, reglamentos, resoluciones y providencias que violan la Constitución. Ni siquiera trataron de ‘normalizar’ la situación a través de la constituyente electa en 2017. Pudieron hacer una ley constitucional”, explicó.

Barragán ratifica que “no existe en la Constitución de 1999 nada que tenga que ver con el Estado Comunal. Hay algo llamado Poder Popular que ha impuesto las comunas y los consejos comunales. Los mismo están orientados desde un ministerio específico y por encima de las asociaciones ver vecinos, por ejemplo”.

“El Poder Popular es lo que diga el régimen. Es como ocurre desde hace muchas décadas en NorCorea y Cuba, etc. Y no por casualidad, el Estado Comunal es fiel reflejo de lo que ocurre en Cuba. Se lleva por el medio a la institución municipal, cultivada y heredada desde la colonia española”.

“El Poder Popular y el Estado Comunal es una colcha disparatada de mil retazos. Muy poco o nada abona. Meten cualquier idea sobre congestión, autogestión, mesas técnicas de trabajo. Lo distorsiona todo”, afirmó.

Ambos conceptos “constituyen una experiencia de radical inseguridad jurídica. Impone conceptos ambiguos, vagos y extravagantes que se vierten en sus definiciones y procedimientos”, alertó.

Lea también: Aprobada en primera discusión la Ley Orgánica de las Ciudades Comunales

Una amenaza

Por su parte, el dirigente opositor, Daniel Antequera, denuncia que el Estado Comunal “atenta contra la República. Representa una amenaza para los estados y municipios”.

“Se pretende quitar el poder real que tienen los ciudadanos” y que se logró gracias a la descentralización.

Para Antequera, es necesario “generar de esto un gran movimiento político y social. La aprobación y ejecución de este Estado significa un peligroso atraso para Venezuela”.

En este sentido coincide Paulino Betancourt, secretario ejecutivo de Vente Miranda.

“Denunciamos esta tentativa fraudulenta de crear una nueva geometría del poder. Quieren transformar la organización político territorial del Estado venezolano y su división político-administrativa”, dijo.

Aseguró que “la intención es instaurar un proyecto político de socialismo comunal. Este es visiblemente incompatible con la democracia representativa y participativa. También con el Estado Federal descentralizado, y el principio del pluralismo consagrado en nuestra Carta Magna”.

A su juicio, “la comuna es la aniquilación de la República, porque nuestra República está basada en el municipio, como unidad básica de gobierno. Las gobernaciones, alcaldías, consejos municipales, son la base de la república democrática”.

Recuerda que “en esta estructura el voto es universal, directo y secreto. En el Proyecto de Ley se deja el tema abierto sin mayor claridad, solo se menciona que habrá una elección popular, a mano alzada. Por tanto, no hay más elecciones, la votación es de segundo o tercer grado”.

Alerta que en la propuesta “lo que cuenta es el colectivo, desaparece el individuo y no habrá autonomía. Este es un sistema que solo sirve para perpetuarse en el poder. La idea es que los voceros electos a mano extiendan el dominio del PSUV”.

Rebanan las instituciones

Por su parte, Carlos Rodríguez, experto municipalista, sostiene que “estamos en presencia de un inaplazable debate. El oficialismo madurista pretende usar la mayoría con la que hoy cuenta en la Asamblea Nacional, para continuar rebanando las instituciones públicas”.

Para el experto, se trata de “la aprobación de instrumentos pseudolegales que le permitan imponer de nuevo el Estado Comunal. Quiere romper definitivamente el Estado democrático, social de derecho y de justicia”, consagrado en la Carta Magna, en su artículo 2.

Resalta el contenido de la Ley de Ciudades Comunales, como el ejemplo de sus afirmaciones. Se refiere al dispositivo 56, relacionado con las transferencias de competencias.

Artículo 56: «Los Órganos y entes del Poder Público Nacional y las entidades políticos-territoriales deberán impulsar el proceso de transferencia … De acuerdo al marco legal y desarrollo del Plan de La Patria en la transformación popular y revolucionaria del Estado…».

El especialista señala que “esto está en contradicción con lo establecido de manera inequívoca en la CRBV, en su artículo 16: «…Con el fin de organizar políticamente la república, el territorio se divide en el de los estados, el del Distrito Capital, el de las dependencias federales y el de los territorios federales. El territorio se organiza en municipios».

Afirma que “el madurismo pretende vaciar al municipio, célula básica de la nación. Quiere edificar unas fantasmales ciudades comunales, rojas rojitas. Con estas se vaciarían de competencias, atribuciones y recursos económicos a nuestros soberanos municipios. Y será para cederlos a unos aparatos políticos sectarios de elecciones de segundo y tercer grado”.

Poderes que desaparecen en Estado Comunal

Por último, la ONG especializada en temas de derecho, Acceso a la Justicia, alerta que, con estas leyes, “los poderes territoriales, municipal y estadal prácticamente desaparecen, aunque estén contemplados en la Constitución. Se prevé, además, una justicia comunitaria, que depende del sistema nacional de justicia de paz».

Alerta que “Maduro quiere darles vida a cuestionadas figuras y profundizar aún más el proceso de desinstitucionalización y desmantelamiento del Estado que ya sufre el país desde hace varios años”.

Advierte que “la ciudad comunal adopta una división político territorial distinta a la prevista en la Constitución. Pretende reemplazarlos por otros entes, entre ellos la comuna y las ciudades comunales”.

“Ello configura un grave atentado a la autonomía municipal, por cuanto se trata de una estructura superpuesta a los municipios y estados”, añade.

“La estructura de la ciudad comunal, tal como está prevista en la propuesta legislativa, es absolutamente inconstitucional y contraría los valores democráticos porque refuerza el centralismo, vulnerando así, entre otros, el artículo 136 constitucional”, afirma la ONG.

Suprime la autonomía

Dice que, “en este modelo de Estado comunal se funcionaliza la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos. Es decir, se suprime su autonomía de acción y se les subordina a objetivos políticos, económicos y sociales, determinados por el Poder Ejecutivo central. Todo según una ideología única. Además, el ciudadano ahora se debe autoprestar los servicios públicos a través de las organizaciones comunales con los fondos del Estado y de la manera que este le indique y permita”.

“Sin duda, la ciudad comunal representa un grave retroceso y la desaparición de la forma de Estado federal en Venezuela que data de 1811, con el propósito no solo de eliminar a los municipios y entidades federales, sino también de intensificar la construcción de una forma de organización político social en la que el Ejecutivo nacional controla las comunidades y ejerce un dominio sin freno de otros poderes del Estado sobre ellas”, concluye.

Sin duda, la ciudad comunal representa un grave retroceso y la desaparición de la forma de Estado federal en Venezuela que data de 1811, con el propósito no solo de eliminar a los municipios y entidades federales, sino también de intensificar la construcción de una forma de organización político social en la que el Ejecutivo nacional controla las comunidades y ejerce un dominio sin freno de otros poderes del Estado sobre ellas.

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