martes, julio 27, 2021

El nuevo azote de Venezuela: “las megabandas”

El poder de los delincuentes en los sectores populares del país produce un gran deterioro social que es difícil de revertir a corto plazo

Los problemas estructurales del país le dieron poder a las bandas delincuenciales que actualmente azotan a Venezuela, afirma el abogado penalista, Luis Izquiel.

 En una entrevista para 2001 aseguró que estos problemas que se desarrollan desde hace 20 años “no se van a resolver con una varita mágica”.

Insistió que hacer promesas de que esto va a cambiar en corto tiempo sería “demagogia y engañar a las personas”.

En estos momentos, Venezuela se encuentra azotada, sobretodo el área metropolitana por bandas delincuenciales, que parecen ser indetenibles.

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Entre ellas están las que operan en la Cota 905, sector del municipio Libertador.

Estas bandas están lideradas por Carlos Luis Revette alias “El Coqui”, Garbis Ochoa Ruíz  “El Garbis” y Carlos Calderón “El Vampi” quienes buscan ampliar su territorio criminal.

En ese sentido, Izquiel aseguró que el empoderamiento de estas bandas es producto de las “Zonas de Paz”

“Todos hemos visto como la banda de la Cota 905 es capaz de lanzar disparos de fusiles contra funcionarios del Cicpc”.

Aprovechó la oportunidad para tildar de irresponsables las declaraciones de Douglas Rico, director del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC) al decir que estaban dispuestos a dialogar con los líderes negativos de estas bandas.

El criminólogo aseguró que días después de esa petición, las bandas criminales le demostraron con enfrentamientos que esas conversaciones no eran posibles.

Dialogar con delincuentes

Izquiel insistió que “las negociaciones se presentan cuando un delincuente está rodeado por funcionarios policiales y se le señala que se le va a respetar la vida y el debido proceso.

Reiteró que es ingenuo e irresponsable pensar que los delincuentes que manejan grandes cantidades de dinero al realizar sus fechorías van a entregar sus armas y establecer un diálogo.

Izquiel recordó a 2001 el antecedente de un diálogo entre delincuentes y Gobierno en El Salvador en 2012.

La conversación se dio con las bandas criminales mara Salvatrucha MS-13 y la Pandilla 18.

“En ese año hubo una reducción importante de los delitos, no fueron públicas las negociaciones, reducción de delitos, pero luego ese pactó se rompió, muchos de los que hicieron este diálogo están presos”, contó Izquiel.

Problemas estructurales

El también experto en temas de Seguridad Ciudadana aseguró que en Venezuela existen problemas estructurales desde hace más de 20 años.

Alertó que muchos de estos problemas estructurales los generan las pandillas y también el crimen organizado.

Por ejemplo los problemas sociales.

Indicó que la mayoría de los jóvenes, que integran las bandas son víctimas de la pobreza.

También de deserción escolar, de hogares desestructurados y adicciones a las drogas”, afirmó.  

Explicó que otros serían los problemas policiales y el sistema de justicia en Venezuela.

“Tenemos cuerpos que han sido duramente golpeados en el tema de los recursos humanos y en el área de la operatividad, son funcionarios que ganan tres o cuatro dólares. La ciudadanía sufre los actos de corrupción de ellos, las matracas o actos de corrupción. Son individuos que lamentablemente en vez de proteger a la ciudadanía atentan contra el venezolano, prácticamente integrándose al hampa”, destacó.

También en cuanto al sistema de justicia señaló que genera “una impunidad inmensa en Venezuela”. 

“El Estado tiene que retomar la presencia en esos territorios, sé que no es fácil, es difícil de ejecutar”, afirmó al portal web 2001.

Luis Izquiel se refirió a las reformas que hicieron en las favelas de Río de Janeiro, en Brasil.

“El caso de Brasil, invito a todos a verificar el plan de policía pacificadora, que comenzó en el año 2008”, indicó.

Aseguró que estos planes tienen sus altos y bajos en temas policiales y delictivos.

“Nada es color de rosa, nada es perfecto, pero en términos generales es un plan que ha funcionado muy bien en las favelas de Río de Janeiro”.

Explicó que esto consistió en que el Estado retomaba el control de esas favelas controladas por bandas de narcotraficantes.

Pero no con operativos de un día, de unas horas, como pretenden hacer aquí, eso no va a resolver el problema”, aseveró.

Errores policiales

Criticó la forma en la que los cuerpos policiales desarrollan los operativos en estos sectores populares donde operan estas bandas delictivas.

“No sirve para nada que los cuerpos policiales ingresen al sector, se tiren fotos, lleguen a unos espacios y luego se retiren al caer la noche”, cuestionó.

Aseveró que las megabandas están “ascendiendo a otro nivel” al estas decir que matarían a civiles si los policías no se retiraban de La Vega.

“Ese día murieron tres personas en La Vega, eso sería muy grave, por cierto esto es algo que quizás copiaron de unas experiencias internacionales, por ejemplo cuando detuvieron al hijo del Chapo Guzmán, salió el Cártel de Sinaloa y comenzó a amenazar en las calles que iban a asesinar civiles si no lo liberaban”, sostuvo.

Operan en el corazón de la ciudad

Izquiel opina que estos líderes criminales de la Cota 905 se hacen “famosos” porque operan en pleno “corazón de la ciudad”. 

“Yo creo que las fechorías de este individuo, que lidera la Cota 905, y que ahora también está en La Vega, se hacen famosas porque operan en pleno corazón de la ciudad”, explicó.

Insistió que esa es la razón por la que se hacen famosas estas bandas.

Sin embargo, advirtió que en Venezuela hay muchas expresiones del crimen organizado.

Pero quizás no generan tantas noticias porque actúan en zonas no noticiosas.

El criminólogo, destacó que lo que ocurre en los sectores como La Cota 905, La Vega, El Cementerio, El Valle, está liderado por varias bandas.

Pero aseguró que la principal, la megabanda “El Coqui”, las demás se rigen por sus órdenes,

“Es lo mismo que ocurre en El Salvador, estas bandas tienen células pequeñas regadas por todo el país, que tienen una especie de mando central, pero también tienen ellas autoridad”, dijo.

Reveló que es la más conocida porque opera en Caracas, pero destacó que la más grande del país es el Tren de Aragua.

Uno de los principales deterioros sociales que ocurren, afirmó Izquiel es que los ciudadanos prefieren la gobernanza criminal que la policial.

“Eso es muy grave, que la sociedad se acostumbre a ser gobernada por los criminales y crean que no tienen opción”, ultimó.

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