lunes, septiembre 20, 2021

EL INDIGNANTE caso de las doctoras desnudadas y vejadas por órdenes de un militar misógino en el estado Falcón

A Joelvic José Delgado Colina le acusan de perseguir al personal médico femenino del Seguro Social en el estado Falcón

La presencia de militares en todas las instancias públicas del país pasó de ser una intromisión a convertirse en un peligro. Un ejemplo es lo que ocurre en el sector salud y el caso del Seguro Social (SS) es emblemático. La periodista Sebastiana Barráez narra el caso de dos doctoras del SS en el estado Falcón. Un sargento retirado de la Guardia Nacional «les puso el ojo». Y aunque el hombre es un vigilante del hospital, hizo que las acusaran de robo, que las detuvieran y desnudaran para vejarlas.

El hecho ocurrió en abril del año pasado, pero no deja de tener vigencia. Según Barráez, se trata de Joelvic José Delgado Colina. Él «es sargento primero retirado de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Así se presenta para presionar o amenazar». Es el encargado de la vigilancia del hospital Tipo III Dr. Rafael Calles Sierra, perteneciente al IVSS, en Punto Fijo, estado Falcón.

El cargo de Delgado Colina está adscrito a la Dirección General de Prevención y Control de Pérdidas (PCP) del SS. Allí se «dedica a perseguir a mujeres médicos de ese hospital, sin que ninguna autoridad dé la cara por ellas». Son «víctimas de un individuo misógino cuando de mujeres profesionales se trata», señala la comunicadora.

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Presas y sin defensa

El 24 de abril del año pasado detuvieron a dos doctoras del hospital Calles Sierra. Con frecuencia Joelvic Delgado hacía requisas en el dormitorio, con marcada insistencia en las guardias de las doctoras a quienes vigilaba de manera sistemática.

Ese día, la emergencia del Calles Sierra estaba a reventar. Delgado Colina le dice a una de las doctoras que le abra la puerta del dormitorio. Ella le responde que le dé unos minutos mientras deja a alguien para que ingrese a unas parturientas.

Cuando llega al cuarto, la doctora se da cuenta que en la puerta no hay cerradura alguna. Extrañada, le dice al sargento y al otro que lo acompañaba que para qué la buscan si en esa puerta no hay cerradura.

“Es que alguien debe estar presente”, le responde Delgado. La doctora empuja la puerta y de inmediato ingresa un funcionario de la Guardia Nacional. El hombre entró al baño y mira rápidamente, después se sube a la cama y saca del techo una bolsa con unas ampollas.

Delgado Colina, levantando la voz, pregunta ¿qué hace eso ahí? La respuesta de la doctora es que ella viene llegando de la calle y no sabe nada de eso y se retira hacia la emergencia.

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La vejación y el maltrato

Posteriormente se presenta la PNB y cuatro de esos funcionarios escoltan a las cirujanas hasta la dirección del hospital. Allí estaban varios guardias nacionales, Joelvic Delgado, el director otros médicos que conversaban.

De repente sacan a los médicos y solo quedan las dos cirujanas con los funcionarios militares y policiales.

Sobre la mesa había gran cantidad de insumos médicos. Les dijeron que las dos mujeres debían ir a la sede de la Policía Nacional a dar declaraciones.

Ya en la sede de la PNB, el comandante de esta ordena que esposen a las doctoras y las detengan. Para ello, las llevaron a un cuarto donde las desnudaron para requisarlas. Les quitaron las pertenecías que tenían encima, les colocaron las esposas y les tomaron fotos para la reseña policial.

Ahí las cirujanas se enteraron de que quien llamó a la PNB, a la GNB y denunció, fue Joelvic José Delgado Colina.

Todo el día permanecieron las médicos esposadas y sentadas en unas sillas. En la noche, llegó la Fiscal Superior y se hizo el procedimiento requerido. Como no había más pruebas que la denuncia de Delgado, las dejaron en libertad plena, pero al día siguiente y luego de la audiencia.

La persecución

Cuando las mujeres se reincorporan a su trabajo, Delgado Colina se dedicó a perseguirlas y a acosarlas. A tal punto que una de ellas decidió no seguir en el hospital Calles Sierra.

Con la advertencia de que él es militar, amigo de la alta jerarquía del Seguro Social y de la Fuerza Armada, Joelvic Delgado ha denunciado que hay personal que cobra por atender a los pacientes en el hospital.

Algunos familiares de pacientes dicen que hay enfermeras que cobran por prestarles atención. Y otra vez aparece Delgado, quien, según Barráez, estaría detrás de acusaciones anónimas contra el personal femenino de ese hospital.

La actitud misógina del salgento llega a tal punto que a «algunas les revisa los teléfonos personales, requisa sus pertenencias, incluso las íntimas». Señalan que presionó «la renuncia de otras doctoras que prefirieron abandonar el hospital antes que correr la misma suerte de las doctoras acusadas hace un año».

Insiste Barráez en que este funcionario «no solo las acosa, sino que incurre en violencia contra la mujer de manera impune».

Chavista y revolucionario

Con la excusa de ser chavista y revolucionario, el funcionario tiene adscrito un centro de juegos y apuestas en la zona de Punto Fijo. Pero además, en el hospital violenta las normas de la institución y los protocolos de seguridad.

Barráez asegura que «Joelvic Delgado dispone el ingreso discrecional de familiares y amigos, así como ordena que sean hospitalizados pacientes en zonas de COVID». Lo hace «aunque no cuenta con las camas requeridas debido al alto número de contagiados que hay en la península de Paraguaná».

El militar tiene amistad con médicos que no pertenecen al hospital. Pero, según la comunicadora «facilita el ingreso de pacientes sin referencia». También «se ha encargado de relacionarse con familiares de pacientes a quienes predispone contra el personal médico del hospital Calles Sierra».

Las profesionales que se han negado a seguir las órdenes del sargento retitado, son denunciadas por él directamente o por interpuesta persona, señalándolas de actos de corrupción.

Lo más grave de la persecución del funcionario es que ha usado a familiares de los pacientes del Calles Sierra para que publiquen fotos, nombres y datos personales de las doctoras, ya que él, por el cargo que ocupa, tiene acceso a información privilegiada del personal del Seguro Social, además que el régimen venezolano maneja listas, data de millones de personas sean o no funcionarios públicos.

Por otra parte, Joelvic Delgado, quien alega ser amigo personal de la presidente del IVSS, abogada Magaly Gutiérrez Viña, y ser compañero de un oficial adscrito al Seguro Social a nivel nacional, se ha encargado de difundir información sobre las doctoras del Hospital, incluso en cosas relacionadas con la vida personal de las damas.


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