martes, mayo 18, 2021

El hampa impuso otro Viernes Negro en Caracas

Tres muertos, un número aún no determinado de heridos y decenas de personas burladas y robadas en alcabalas ilegales, instaladas por delincuentes, es el triste balance de un «Viernes Negro» en la ciudad de Caracas. Un viernes que no tiene precedentes por la forma simultánea cómo se produjeron los sucesos en cuatro importantes zonas de la capital de la República.

Analizando fríamente este panorama, cabe preguntarse si es que el Gobierno Nacional ha perdido el control total por negligencia, incompetencia o complacencia manifiesta con estos grupos irregulares de delincuentes
Este nuevo viernes negro dejó claramente establecido que los grupos actúan en libre y absoluta impunidad con capacidad operativa insospechada, al exhibir armas de alto calibre y de última generación. En este sentido, surge una segunda pregunta: ¿por qué actuaron con cierta contundencia en El Valle, pero mandaron a retirar a los funcionarios del CICPC de la Cota 905?

En tales circunstancias y observando la tranquilidad pasmosa con la cual actúan, no duden que estas alcabalas móviles e ilegales, volverán a ser instaladas en cualquier momento para desgracia de la ciudadanía que sigue confusa al no entender cómo estamos atravesando una época al estilo de la Colombia de las décadas de los años setenta y ochenta.

No hay aparente vinculación de estos cuatro movimientos armados ocurridos en José Félix Ribas, en Petare, San Andrés de El Valle, El Pinar y el túnel de la Planicie. Solo que se trata de hampa armada y envalentonada. Hasta ahora se conocen solo dos nombres de los muertos en El Valle: Edwin Méndez (17) y Jonathan José Marín de 27 años y cuya madre admitió en la Morgue de Bello Monte que lo había reconocido y que sí era delincuente.

El Gobierno Nacional está obligado a informarle al país por qué estos grupos siguen creciendo peligrosamente en los barrios de Caracas. Si es por incompetencia o por desinterés. Si hay el propósito de combatirlos eficazmente mantener la sospechosa actitud de complacencia.

Otro viernes negro se produce en el país. Esta vez no por debilitamiento de la moneda, sino por aparente desdén a la hora de someter a los delincuentes.

LO MÁS RECIENTE

LO MÁS LEÍDO

Sigue leyendo ↓ ↓