martes, septiembre 28, 2021

¡DESPLAZAMIENTO MASIVO! Consecuencia de la inseguridad que azota la zona rural de Cúcuta

La delincuencia y las acciones de los grupos irregulares provocan pánico entre los habitantes de la zona rural de Cúcuta

Deambular por los caseríos Pacolandia o La Invasión, La Punta, La Arenosita y El 25, que están muy cerca de Banco de Arena, un corregimiento ubicado a menos de una hora del casco urbano de Cúcuta, da miedo. No solo por el riesgo de la confrontación que tienen el Eln y las Atodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc), sino porque parecen unos ‘pueblos fantasmas’.

La mayoría de las más de 300 familias que residen en estos sectores, decidieron salir huyendo. Dejaron sus casas y negocios sin importar que no tienen con qué mantenerse económicamente. Solo pensaron en salvaguardar sus vidas, señala el diario La Opinión.

El desplazamiento de los habitantes se venía presentando lentamente desde el pasado 21 de agosto. Ese día asesinaron en La Punta al líder comunal Eliécer Sánchez Cáceres y a Hernando Sogamoso.

Pero, la noche del miércoles hubo una estampida de familias; algunas llegaron a la escuela de Banco de Arena. Otras decidieron buscar refugio donde sus hermanos, tíos, abuelos o cualquier pariente que les brinde seguridad en otras poblaciones.

Pero este desplazamiento masivo ya estaba anunciado. Las autoridades civiles, policiales y militares no hicieron nada para impedirlo.

La Defensoría del Pueblo, en la Alerta Temprana 035-2020, del año pasado, advirtió sobre la presencia de grupos armados ilegales. El Eln y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc) están en el área metropolitana de Cúcuta. También se habló de la vulneración de derechos humanos en el corregimiento Banco de Arena.

El desplazamiento de los habitantes de esta parte de la zona rural de la capital de Norte de Santander provocó de inmediato la reacción del alcalde Jairo Yáñez.

Por mensajes en Twitter lamentó lo que estaba pasando. «Desde que tuvimos conocimiento de la situación, un equipo liderado por la Secretaría de Posconflicto se encuentra coordinado todas las acciones urgentes de acuerdo al Plan de Contingencia adoptado por el municipio en Comité Territorial de Justicia Transicional”, dijo.

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Las acciones

Lo primero que hicieron las autoridades municipales con las policiales, militares y Defensoría del Pueblo es reunirse de inmediato. Lo hicieron en las instalaciones de la Brigada 30 del Ejército, donde analizaron lo sucedido. Allí decidieron enviar una comisión encabezada por la secretaria de Posconflicto, Elisa Montoya.

La funcionaria, con varios miembros de su equipo,  llegaron hasta la escuela de Banco de Arena, donde se encontraban más de 300 personas. Luego de dialogar con representantes de la comunidad, decidieron informales a todos los desplazados que la mejor opción que tenían, era salir de la zona por un tiempo.

“Porque acá no les podemos garantizar que están seguros. La situación con los grupos armados está muy grave. En Cúcuta hay un albergue esperándolos, donde podrán estar por tres meses, mientras que las cosas se calman”, les indicó Montoya a los campesinos.

El anuncio no cayó muy bien entre los habitantes de esa zona. Esperaban noticias más alentadoras. “Nosotros no queremos dejar tirado lo poco que hemos conseguido con nuestro trabajo diario. ¿Qué vamos a hacer a Cúcuta, si acá es donde están nuestras cosas? Es el colmo que nos digan que no nos pueden garantizar nuestra seguridad ¿Acaso nosotros somos delincuentes?”, manifestó uno de los tantos labriegos que estaban indignados.

Otro habitante del lugar aseguró que están viviendo un infierno sin deberle nada a alguien. “Acá los grupos ilegales nos amenazan por punta y punta. Uno de los grupos nos dice que no podemos irnos porque nos quemarán las casas, mientras que el otro nos da minutos para marcharnos y si no cumplimos, nos matan, entonces ahí qué podemos hacer”.

Además, otras personas aseguraron que tampoco pueden pedirle ayuda a la Policía o Ejército, pues también serán declarados objetivos militares. “Si algún grupo nos llega a ver cruzando una palabra con las autoridades también nos amenaza y hasta nos matan, esto acá está muy complicado. Nosotros simplemente queremos vivir tranquilos y trabajar para mantener a nuestras familias”, señaló otro campesino.

Hacia las 2:00 de la tarde, en dos buses que envió la Alcaldía de Cúcuta, la Secretaria de Posconflicto trasladó a 70 personas. Las llevaron hacia el Centro de Integración Ciudadana (CIC), en el barrio Metrópolis, de Cúcuta. Allí permanecerán mientras que la situación se calma en la zona rural.

La ley del más fuerte

Estas amenazas no son nuevas en esta parte de Cúcuta. Algunos habitantes de esa zona hace dos semanas dijeron que se sentían ‘secuestrados’ en sus poblaciones.

“Acá quienes imponen las leyes son los grupos armados ilegales. Por lo menos, los gaitanistas ya sacaron un toque de queda, donde no quieren ver a nadie en la calle ni con las puertas abiertas de sus casas, después de las 6:00 de la tarde”, señaló un habitante de la zona.

Añadió: “lo peor de todo, es que usted ve cuando los paracos pasan por Banco de Arena, La Punta o Palmarito en motos y armados, ni la Policía ni el Ejército hace algo para detenerlos”.

Las cifras de este año en la zona rural –que colinda con Puerto Santander y la frontera con Venezuela– son preocupantes, pues el aumento de la violencia ha sido permanente. 

Entre enero y agosto de este año, los homicidios han aumentado 14%. Además de los desplazamientos ya mencionados, tres líderes sociales han sido asesinados y se registraron 2 atentados contra la Fuerza Pública.

Entre enero y junio de 2021 se registraron 17 homicidios y solo entre julio y agosto de este año fueron asesinadas 15 personas.

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