jueves, julio 29, 2021

Colombia MERCADO DE MERCENARIOS apetecidos por su habilidad militar

Lina Caicedo
Reportera, especialista en política social y estratega de comunicaciones

Perfil de mercenarios colombianos llama la atención de empresas de seguridad privada internacional; los contratan por su entrenamiento y ser mano de obra barata

Hombres formados en combate contra la guerrilla, el narcotráfico y el terrorismo, además mano de obra barata, forma parte de las características de los mercenarios colombianos

Apetecidos en el mundo por su formación se los pelean para que participen de distintos conflictos internacionales debido a su gran habilidad militar, alto entrenamiento y su disposición de cobrar salarios bajos.

Dentro de su perfil la mayoría de ellos rondan los 40 años, ejercieron como soldados y, como parte de una práctica usual en el ejército al no poder ascender, se retiraron de la milicia jóvenes, hace menos de dos o tres años.

La esposa de Eladio Uribe, al parecer detenido en Haití, le dijo a la W Radio que el ex militar «fue soldado profesional durante 20 años, se retiró en 2019 y recibió varios reconocimientos castrenses».

Según ella, Uribe estuvo investigado por el caso de los falsos positivos (muerte de civiles que hacían pasar por guerrilleros), pero «fue absuelto».

Y estaba, de acuerdo con el relato de su esposa, en República Dominicana contratado por una supuesta empresa de seguridad que le pagaría US$3.000 al mes.

«A ellos no les dijeron para dónde se los iban a llevar exactamente (…) era una oportunidad laboral con una agencia para cuidar familias de jeques», aseguró.

Lea también: ¿Colombianos ASESINOS DEL PRESIDENTE de Haití? Informe oficial deja dudas ¿Por qué?

Mercenarios de exportación

Todas estas cualidades hacen que los ex soldados colombianos sean apetecidos, pero, además sean protagonistas en operaciones militares que traspasan fronteras.

Durante las últimas dos décadas, cientos de ex militares colombianos han sido empleados por contratistas privados de países como EE.UU. o Reino Unido para dar apoyo en las guerras de Afganistán, Irak y Yemen.

Los salarios en el ejército colombiano son, según declaraciones de exministros de Defensa, entre 15% y 20% menores de lo que puede recibir un retirado en el exterior por operaciones contratadas de manera privada.

El mercado de mercenarios, según los expertos, entró en auge tras el atentado contra las Torres Gemelas en Nuevas York en 2001 y el inicio de la llamada «guerra global contra el terrorismo».

Esta última, parcialmente ejecutada por contratistas privados.

Desde la guerra fría

En EE.UU. ya se hablaba de mercenarios después de la Guerra Fría, cuando se hablaba de su interés por tercerizar las intervenciones militares en países pequeños pero con conflictos complejos.

Esto para reducir el impacto político que implicaba sacrificar tropas sus tropas en combates internacionales.

«Las guerras en Irak y Afganistán permitieron madurar a la industria militar privada, con redes de mercenarios establecidas y algunas prácticas óptimas», escribe Sean McFate, un experto estadounidense en el sobre tema.

Es así como en la industria mercenaria se creó empresas como Blackwater, una firma militar privada que, según informes del Departamento de Estado, dio entrenamiento a militares y paramilitares colombianos en 2005.

McFate explica en uno de sus ensayos: «Otros (países) imitan el modelo estadounidense y cada día surgen nuevos grupos militares privados de países como Rusia, Uganda, Irak, Afganistán y Colombia.

Asegura el experto que sus servicios son más robustos que los de Blackwater, ofrecen un mayor poder de combate y la voluntad de trabajar para el mejor postor.

Con una gran advertencia: escasa consideración por los derechos humanos. «Son mercenarios en todos los sentidos de la palabra», dice McFate.

Historia mercenaria en Colombia

Fue en el gobierno de Álvaro Uribe que se autorizó en Colombia la contratación y creación de empresas privadas de seguridad como una estrategia de guerra contra el terrorismo.

Luego, en los años 90, el país migró en su dinámica de seguridad para fortalecer a los grupos que enfrentaban a las guerrillas en el campo. Así se crearon los gripos paramilitares.

«El dilema para el país no es optar por tener cooperativas de seguridad rural o no», dijo el entonces ministro de Defensa Fernando Botero Zea. «La verdadera elección es entre permitir cooperativas supervisadas por el Estado o tener el desarrollo descontrolado de autodefensas y grupos paramilitares creados al margen de la ley».

Una industria paramilitar y que con la ayuda que Colombia recibió de EE.UU. para combatir el terrorismo y el narcotráfico con el famoso Plan Colombia, potenció la creación de empresas privadas de seguridad en el país.

Por eso estaban en Haití

Las dudas que aparecen sobre la misión de colombianos en Haití, van más allá del mero asesinato de su presidente.

Lo único claro es el perfil de los colombianos señalados del magnicidio: eran todos militares con mucha experiencia como fuerzas especiales y entrenamiento incluso en EE.UU.

Según varios de sus familiares, harían lo que es común para los militares retirados con ese perfil:

Integrarse a empresas de seguridad en el extranjero, trabajar durante dos años y volver al país para vivir con algo más del dinero que su pensión.

Y lo hacen migrando, principalmente en la última década a Irak, Afganistán, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.

“El reclutamiento de exmilitares para ir a otras zonas del mundo como mercenarios es un tema de tiempo atrás, pero no hay ninguna norma que lo prohíba o impida”, asegura el general Luis Fernando Navarro, comandante de las Fuerzas Militares.

“Hay una cantidad importante de exmilitares colombianos en Dubai”, agrega.

Navarro asegura que tienen un programa interno para motivar la permanencia de exmilitares en Colombia porque saben que “al traspasar las fronteras en ese tipo de actividades” pueden terminar en situaciones como la de Haití.

Al año, según la Asociación Colombiana de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares (Acore), salen del Ejército entre 10.000 y 15.000 soldados que prestan el servicio militar obligatorio.

Mientras la Asociación Colombiana de Soldados e Infantes de Marina Profesionales en retiro y pensión de las Fuerzas Militares, dice que son 6.000 los soldados profesionales que se retiran anualmente.

Pero, no existe una estadística de cuántos trabajan en empresas de seguridad en el exterior.

Con información de BBC Mundo y El País

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