jueves, julio 29, 2021

¡ATERRADOR! Caso de venezolana víctima de esclavitud y sometimiento en Argentina

Lina Caicedo
Reportera, especialista en política social y estratega de comunicaciones

Promesa de trabajo en Argentina lleva a venezolana a atravesar cinco países, cuando llega al destino es sometida a trata y abuso sexual

El hombre, un profesor de handball y empleado municipal en la localidad de General Pirán, Argentina hizo todo lo posible para convencer a la joven y prometerle un trabajo que nunca existió.

Por el contrario y en su lugar la mantuvo una semana secuestrada y sometida a todo tipo de vejámenes entre ellos abuso sexual y amenazas.

Es decir, lo único que la chica encontró fue esclavitud y sometimiento sexual reiterado.

Este nuevo caso de una venezolana abusada en Argentina conmociona de nuevo al mundo. Esta vez la joven tuvo que cruzar cinco fronteras.

Para que luego el sujeto la retuviera en su casa, la violara y le exigiera el pago de lo que gastó en su viaje hasta General Pirán.

«“Una deuda” con este hombre, y del que aprovechaba para hacer de las suyas con la joven ingenua, desprotegida y quien desconocía el lugar donde se encontraba.

Lo más aterrador es que se trata del segundo caso, en condiciones similares, de víctimas del mismo hombre que ya está preso.

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Escalofriante historia

La joven venezolana decidió emprender el viaje hasta Argentina en búsqueda de un mejor futuro debido a la crisis económica en su país.

Atraída por la promesa de trabajo llegó hasta la pequeña localidad de General Pirán, a la casa de un profesor de handball y empleado municipal del partido de Mar Chiquita.

Por su parte ese hombre había conseguido activar la logística necesaria para que la chica, de 21 años, atravesara ilegalmente las cinco fronteras.

Incluso en uno de los pasos limítrofes perdió su ropa cuando se trasladaba en una embarcación. Toda una odisea por un sueño de libertad que nunca se cumplió.

El sujeto la mantuvo escondida, encerrada durante una semana, en la que fue sometida sexualmente cada día, hasta que logró pedir ayuda y fue liberada.

A parecer en la casa donde permanecía cautiva encontró un cargador y así pudo cargar su teléfono celular para llamar a la policía y pedir ayuda.

Como no sabía donde se encontraba, los investigadores la orientaron para que mediante la aplicación Google Maps pudiera darles su localización.

No era la primera vez

El caso de la joven venezolana, quien logró escapar y denunciar lo sucedido, fue conocido por otra joven venezolana que identificó el mismo modus operandi del sujeto cuando el suceso se hizo público.

Sujeto que presuntamente buscaba ayudar a jóvenes venezolanas a ingresar al país con la falsa promesa de asegurarles trabajo y, una vez aquí, mantenerlas cautivas y abusar de ellas.

Aparentemente se valió primero de un acercamiento vía redes sociales.

Una amiga de esta joven vio el relato en un portal de noticias y le avisó: “¡Mirá, es lo mismo que te pasó a vos!”.

Ese hecho ocurrió hace casi tres años (2018), pero recobró actualidad a la luz de aquel episodio, develado hace un par de meses.

Estos dos casos constituyen un precedente de lo que pudo pasarle a otras venezolanas, por eso una fiscal marplatense cree que puede haber muchos más casos.

Ya está detenido

Por su parte al acusado, ahora detenido, se llegó por el aviso de una de las víctimas, que logró activar el teléfono celular que conservaba y pedir ayuda a la Policía Federal.

Al parecer el “gancho” era siempre el mismo: encontrar a mujeres en los grupos de Facebook de venezolanos que intentan ayudarse entre sí para y convencerlas de que podría ayudarlas a llegar a la Argentina.

Luego, allí les daría trabajo, se hacía cargo de pagar su traslado a una red de trata y eso les generaba una deuda con él.

Se sabe que el hombre de 53 años se negó a declarar y ampliar la indagatoria.

Allí e le acusó por los delitos de trata de personas bajo la modalidad de captación, transporte y recibimiento agravado.

Además por el abuso de la situación de vulnerabilidad y por haberse logrado consumar la explotación; y real con abuso sexual agravado por mediar acceso carnal.

En su primera declaración indagatoria negó los hechos que se le imputaban y afirmó que solo intentaba ayudar a la joven a conseguir trabajo.

Por su parte la fiscal argentina, Laura Mazzaferri, logró determinar que en este segundo caso el abusador desembolsó 800 dólares para activar el traslado de su víctima.

“La mantenía dentro de la casa, con puertas y ventanas cerradas, y le permitía solo algunos contactos con su familia, a través suyo. Mientras tanto, abusaba de ella a diario”, dijeron fuentes judiciales.

Asimismo se conoció que ante la prisión preventiva, se concluyó que el acusado abusó sexualmente de ella en reiteradas oportunidades y sin método de profilaxis.

Y detalló: “Las amenazas por la ‘deuda’ que había contraído, sumadas a la situación de aislamiento, encierro y explotación generada a la víctima, facilitaron al imputado la comisión del delito”.

Por su parte ambas víctimas descartaron cualquier tipo de vínculo sentimental con su captor, como él intentó insinuar.

Insistieron en que solo se relacionaron con él por la propuesta laboral, y que aquí se encontraron con el encierro y el sometimiento.

Llamado al denuncio

La Fiscalía en Argentina está haciendo un llamado para que otras posibles víctimas del mismo sujeto denuncien y facilitan los siguientes números telefónicos para que lo puedan hacer:

Ellos son: (0223) 4511546 (internos 211, 212 y 214) o escribir al mail fisfed1-mdp@mpf.gov.ar.

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