jueves, julio 29, 2021

ARCÁNGEL PRETELT, la cara oculta que ayudó a contratar mercenarios colombianos

Itinerario de lujoso jet privado es clave para FBI. En foto se ve a Arcánge Pretelt, al médico Sanon y a Walter Veintemilla, en la aeronave

El itinerario que cumplió el jet privado de matrícula HI-949, se convirtieron en pistas clave, en manos del FBI, sobre el crimen del presidente de Haití, Jovenel Moïse,.

Por medio de una foto, que El Timepo reveló en exclusiva, se muestra al médico haitiano Christian Emmanuel Sanon, señalado de ser uno de los autores intelectuales del magnicidio, en las escalinatas de la aeronave.

Una aeronave de 1,2 millones de dólares operada por la firma Helidosa S.A. vinculada al excandidato a la presidencia de República Dominicana, Gonzalo Castillo.

Al lado de Sanon, hoy preso por el crimen de Moïse, está un colombiano al que casi nadie le conoce el rostro: el exmilitar Arcángel Pretelt Ortiz.

Y al otro lado, el ecuatoriano Walter Veintemilla, todos relacionados con el crimen ocurrido el pasado 7 de julio en Puerto Príncipe.

Tanto Sanon, Veintemilla, Intriago y Pretelt– se desplazaron hasta el aeropuerto La Isabela, de Santo Domingo, para afinar la contratación del comando colombiano.

Tal como lo reveló EL TIEMPO, Pretelt es un exmiembro del Ejército que asegura vivir en EE.UU por haber colaborado en un caso federal por narcotráfico contra un exintegrante de las exFarc.

Además su nombre aparece en los documentos de la firma CTU Security LLC, con sede en Miami, junto con el venezolano Antonio Intriago, otro de los de la foto.

CTU Security LLC es la empresa de seguridad desde donde se articuló el reclutamiento y envío de los exmilitares colombianos a Haití y quienes que terminaron involucrados en el crimen.

Al parecer fueron estos mercenarios quienes torturaron y luego dispararon en siete oportunidades contre Moïse.

También están vinculados con el intento de asesinato de la Primera Dama.

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También en lujoso hotel

Además de compartir en el jet privado, en otras fotos reveladas por la policía haitiana a Christian Sanon, el venezolano Intriago y el exsenador John Joel Joseph se les ve en un lujoso hotel de Santo Domingo.

Todo indica que allí se reunieron también el enlace haitiano-estadounidense James Solages (Capturado), el alcalde Marky Kessa y Veintemilla.

El ecuatoriano Veintemilla ha cobrado relevancia en la investigación, en la que participan la Dirección Nacional de Inteligencia de Colombia, (DNI), la Policía e Interpol Colombia, con sus cabezas en terreno.

Al quiteño se le atribuye financiar parte del plan criminal, pues desde su empresa Worldwide Capital Lending Group salió dinero para que viajara parte del contingente deel vieja de los mercenarios.

Uno de los receptores es el capitán (r.) Germán Rivera García, quien mantenía contacto con CTU y quien, el día del magnicidio coordinó el anillo de seguridad.

Además de las cuentas bancarias de Veintemilla, buscan conexión con empresarios haitianos y con el señalado capo Rodolphe Jaar, alias Dodof, quien ya tiene orden de captura.

Se calcula que el plan pudo haber costado más de 20 millones de dólares y el rastro del dinero puede llevar a los otros autores intelectuales.

Un audio revelación

De otro lado El Tiempo conoció un audio en el que un informante le entregó a un agente de inteligencia de República Dominicana.

En el sonido dio datos de la contratación de los vehículos usados y de los hombres que entraron a la habitación de Moïse a matarlo.

Según el informante, la noche del magnicidio alguien importante de la Policía llamó a la residencia presidencial para que dejaran pasar a los colombianos. 

Y por eso, la puerta de seguridad estaba abierta, no hubo intercambio de disparos y fue fácil reducir y esposar a la guardia.

En francés, la fuente le dijo al agente dominicano que quienes mataron a Moïse fueron policías haitianos. Y la prueba es que le sacaron el ojo izquierdo.

“Es un ritual vudú, para que el muerto no te siga mirando desde el más allá”, explicó.


Y también dio pistas sobre uno de los fugitivos: Mario Antonio Palacios, un exsoldado del Chocó que sigue con vida. Dijo que él sí ingresó hasta la habitación del Presidente.

Y varios exmilitares presos han reiterado que a ellos les dijeron que iban a hacer efectiva una orden de captura contra Moïse. Solo al final les revelaron que iban a asesinarlo y a avanzar al Palacio para proteger a un nuevo mandatario.

De nuevo, el capitán Rivera y el sargento (r.) Duberney Capador aparecen como los únicos enterados del supuesto plan.

La agencia de viajes


Se conoció también que los tiquetes usados por los mercenarios fueron gestionados por Ok Mundo Travel una reputada agencia de viajes ubicada en Doral, Florida.

Aunque es ajena al caso, se espera que a través de sus registros se conozcan más responsables.

Dimitri Hérard

Todo indica que a través de Dimitri Hérard, jefe de seguridad del Palacio (tambipen preso, se coordinó desde Ecuador la llegada a Haití de los exmilitares.

Hérard, se negó a declarar ante la Fiscalía cómo fue que al Presidente lo torturaron, le sacaron el ojo izquierdo y lo acribillaron, sin que a sus guardaespaldas les pasara nada.

Tampoco ha explicado sus asiduos viajes a Ecuador, con seis escalas en Bogotá, en donde se habría encontrado con Capador y Rivera.

EE.UU. ya lo investigaba por tráfico de armas, un dato que conocía el presidente Moïse desde mayo.

EL TIEMPO estableció que los investigadores tienen un audio en el que una mujer entrega más detalles clave sobre la relación del presidente con Hérard y el reclutamiento de exsoldados.

La mujer asegura que Hérard le dijo a Moïse que debían contratar a los colombianos para controlar a las bandas que ejecutan secuestros, asesinatos selectivos, saqueos y hasta violaciones de mujeres.

“Los contratos de los mercenarios fueron con el gobierno”, dice la mujer. Y coincide en que habría miembros de la Policía involucrados.

Colombianos serán presos en Haití

Los exmilitares colombianos van a ser trasladados a las mismas cárceles donde están recluidos cabecillas de las bandas que supuestamente iban a combatir. 

Y algunos creen que allí los pueden van a empezar a matar. Podrían ser condenados por el delito de alta traición.

Un delito que puede ser castigado con trabajos forzados de por vida sin que se permita conmutación de la pena.

Podrían ser enviados a la Penitenciaría Nacional de Puerto Príncipe –con un hacinamiento superior al 400 por ciento– o a Croix-des-Bouquets, una cárcel en las afueras de Puerto Príncipe.

Por ahora los mercenarios llevan 10 días presos en la sede de la Policía Nacional, incomunicados y sin que el consulado los haya podido visitar.

De hecho, nadie sabe en qué condiciones se encuentran y, según fuentes federales, algunos habrían sido torturados, para que admitieran su participación en el crimen.

Por su parte la Cancillería colombiana ya envió una carta en la que se plantea la «urgente necesidad de que el Gobierno de Haití apruebe la visita consular a los ciudadanos colombianos detenidos».

Incluso, la comisión colombiana que viajó a Puerto Príncipe a apoyar la investigación judicial, tampoco ha tenido acceso a los connacionales.

A propósito el embajador de Haití en Colombia, Jean Mary Exil, señaló que podrían ser asesinados por quienes los contrataron para callarlos.

«Quienes los hicieron llegar allá son capaces de envenenarlos o hacer cualquier cosa con ellos para que no hablen», puntualizó.

Con información de El Tiempo.

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